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Explorando formas de cooperación en Etiopía

Explorando formas de cooperación en Etiopía
17 Noviembre, 2011 Imaginario Social

Fundación Imaginario Social explora nuevas formas de cooperación visitando los proyectos del Ángel Olaran en Etiopía

En noviembre miembros de la Fundación Imaginario Social fuimos a Etiopía para conocer las variadísimas experiencias y proyectos del Ángel Olaran en Wukro donde tuvimos ocasión de disfrutar de su incansable vitalidad. Esta es la crónica de nuestro viaje.

Visitamos a primeros de noviembre a Ángel Olaran en Wukro, una ciudad de unos 30.000 habitantes  situada al norte, en la región del Tigray, cerca de la frontera con Eritrea.Ángel Olaran es llamado allí Abba Melaku que significa Padre Angel en tigriña, el idioma local.  Este  hombre  tiene unos setenta años, es delgado y su hablar es cadencioso y  delicado, aunque también sabe contar chistes y chascarrillos si se da el caso.  Pertenece a la Congregación de Misioneros Africanos (antiguamente Padres Blancos) y lleva 17 años en Etiopía,  aunque anteriormente había estado en Tanzania muchos años.

Tiene una enorme vitalidad y en estos años ha ido impulsando los más variopintos proyectos. Recibe ayuda internacional de muchas entidades y ONG y se han montados proyectos de todo tipo. Destacan el colegio de formación profesional, el proyecto de acogida de huérfanos del SIDA, talleres ocupacionales, microcréditos con mujeres para abandonar la prostitución, regadíos, construcción de un embalse, turismo, forestación… Ángel Olaran se atreve con todo. Está abierto a las ideas que todo el que se acerca por ahí pueda aportar o poner en marcha.

Olaran nos llevó de visita a la cárcel local, al hospital, al colegio estatal y también nos contó sus iniciativas y proyectos. Hablar con él es una delicia. Él es conocido y respetado por toda la comunidad y nos dice orgulloso que, afortunadamente, tiene muy buenas relaciones con los poderes locales, con los que se hacen actividades conjuntas. Lo más divertido y entrañable fue visitar a los niños por las noches en sus casas, que nos hacía reír con sus travesuras y preciosas caritas. Una noche a Abba Melaku le disfrazaron con turbantes , lo que produjo el regocijo de todos.

Olaran tiene un fuerte carisma y una actividad febril: firma facturas, resuelve problemas, visita a los enfermos, trabaja con los niños y supervisa todos los trabajos.  De vez en cuando cada dos años viene a Europa y España para dar charlas, intervenir en distintos foros y búsqueda de financiación y apoyos para sus proyectos. Nació en Hernani (Guipúzcoa) pero  fuera de su casa de Wukro se siente extraño e incómodo. Ya se ha hecho a este mundo de aquí.  Tiene palabras firmes y duras contra el orden actual que impera en el mundo:   él califica su labor más de justicia que de solidaridad  “Si no se acaba conla pobreza es porque no  interesa hacerlo.  El hambre es un genocidio programado, tolerado. Hay que llamar a las cosa por su nombre  y si las palabras han llegado a perder el sentido, habrá que inventar un idioma nuevo” (1)

Nos despedimos de Abba Melaku, después de haber hablado sobre posibles proyectos. Su música fresca,  creativa y generosa se  queda grabada en nuestro interior, ojalá que la tarareemos con  frecuencia.

 

Madrid, a 17 de noviembre de 2011

Fundación Imaginario Social

(1) Cita textual: Los angeles de Wukro  de Mayte Pérez, (http://www.angelolaran.org/esp/angeles_de_wukro.html)

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